Los domingos de Joaquín Tusquets De Cabirol eran días para dedicarse a la fotografía o al golf. “En casa no se le daba especial importancia a lo de las fotos. Era un hobby de mi padre, como sus partidas en el club de golf de Sant Cugat”, explica su hijo Joaquín Tusquets Gras. Varios aficionados a la fotografía desenterraron el pasado fin de semana en las redes sociales la existencia de 3.800 fotografías, datadas entre los años cuarenta y setenta del siglo pasado y halladas en 2005 en un contenedor de Palma de Mallorca. Son fotografías de gran calidad y valor histórico, según los expertos del Museu Marítim de Barcelona (MMB), institución que está negociando su adquisición.